EL FRACASO DEL EXILIO Y SU INCAPACIDAD POLITICA.
Nos han tenido y nos tienen como nos quieren, fraccionados en mil pedazos inefectivos, incapaces de influir seriamente, y menos decisivamente, en el proceso cubano para lograr llevar al país a la libertad y la democracia.
En más de 50 años de régimen totalitario que ha destruido a buena parte de la sociedad cubana, incluyendo el carácter ciudadano de gran número de sus hijos más nuevos, quienes hoy son un obstáculo, en vez de una fuerza, para la recuperación de la vida civilizada de la nación. El enemigo, o más bien los enemigos, el castrato de un lado y el poder extranjero del famoso "aliado", al que tanto "agradecemos" que nos haya dado acogida en su tierra, y nos haya dado dinero y refugio y estimulado para que abandonáramos Cuba, y así le limpiáramos el camino para consolidar el poder al régimen, asumiendo el "sueño Americano" en vez de colaborar a forjar la república que soñó nuestro Marti. De un lado, un pobre pueblo victimizado, ignorante de las grandes fuerzas ocultas que gobiernan el poder en el mundo, y manipulado al antojo por esos poderes, quienes sin saberlo los cubanos nos colocaron en el gobierno de facto ilegítimo, mediante hábiles maniobras ocultas, a la tiranía que padecemos...... y una llamada "dirigencia", en el exilio e intramuros, en buena parte también fabricada de muchas sutiles maneras por ese poder extranjero, e incapaz de pensar por si misma ningún pensamieto de altura política estratégica, con unos pequeños cabecillas que no levantan intelectualmente un pulgada del suelo, y que substiuyen a un verdadero liderazgo patriótico y de estadistas (donde están los Oscar Gans, los Guillermo Belt, los Ernesto Dihigo, los Orestes Ferrara, los Clemente Vaquez Bello, los Gerardo Machado, los general Herrera) y quienes son acompañados además, desde el margen, por una serie de intelectuales bombines, que dan conferencias, escriben libros y artículos, ganan dinero, pero más nada... no colaboran en ningún esfuerzo común para lograr una verdadera fuerza de oposición y representatividad en el extranjero; en Europa, Iberoamérica, y con las fuerzas sanas que todavía quedan en Estados Unidos, aunque ya en franco retroseso....porque entre otras cosas todos están subordinados a su propio ego y son incapaces de disentir y hacer algo distinto de la sumisión indigna y estúpida, que saben que quiere el poder extranjero, y también porque todos se creen presidenciables puestos por ese poder...son realmente unos canallas miserables con cartel de personajes...y por último, los politiqueritos american-cuban, descendientes de cubanos, que se dan golpes de pecho haciéndose los patriotas para ganar posiciones nacionales y locales a título de "cubanos", pero que son realmente politiquitos nortemericanos de carrera que explotan electoralmente para su exclusivo beneficio, a su etnia carnera, completamente desorientada y sin cabeza ni liderazgo, ni orientación política inteligente, y que distraen su atención de su verdadero rumbo y deber promoviendo esperanzas falsas, y haciendo paripés de soluciones y defensa de la causa de Cuba, por la vía, y en los foros, del poder extranjero.
Así estamos y así llevamos 50 años. Sumidos en la más ignominiosa entrega a intereses ajenos, y siguiendo a mediocridades de ghetto político que se miran el ombligo. Nuestro único instrumento válido que pudo, y podría, servir de catalizador de las legítimas fuerzas cubanas es nuestra Constitución de 1940, pero no les conviene a los canallas, que le rinden algunos hipócrita pleitesía verbal pero no hacen nada por hacerla vigente, y si hacen por sabotearla.
El gobierno constitucional es el legítimo gobierno de la república, y representa nuestro único símbolo de soberanía y libertad. Seguirá en pie como símbolo, cuando menos, de la verdadera Cuba.
