UN AMOR SUSTITUTO
Con una flecha en un costado abierto
sangráronse mis venas amorosas,
por estas vias del vivir tortuosas
como condena de un pasado incierto.
Cual beduino sin agua en un desierto
vi un oasis en ella y las frondosas
palmeras ofreciéronse suntuosas
a reavivar de amor la sed de un muerto.
En ese oasis reanudé los planes
de hallar en el amor buen acomodo,
igual qe con el hombre hacen los canes.
Y fue como el licor para un beodo
hasta q’en el mayor de los desmanes,
a mi madre ofendió de muy mal modo.
Manuel I. Aparicio Paneqe
El Autor considera que no es
necesario el uso de la u
entre la q y la e.
