PLACAS DE CONCRETO RESISTEN HURACANES
En mi poder una comunicación de fecha, Octubre 13, 2005, suscrita por la directora de Construcciones del Condado Miami Dade, Esther Calas, P.E., con copias a los señores de Charles Danger, P.E. y Gaspar Miranda, P.E. donde textualmente ella orienta a estos funcionarios analizar, estudiar y contactarme con posterioridad sobre el trabajo que a continuación expongo para conocimientos de todos:
Las contradicciones las crea el ser humano, es alarmante el problema que atraviesan los dueños de casas en el sur de la Florida con la protección a puertas y ventanas desde ahora. La demora de 3 a 6 meses de los solicitantes para adquirir esos accesorios tan vital y útil cuando se trata de la seguridad de las viviendas contra huracanes y ciclones. Pero que podemos decir de los techos de las viviendas y de locales, no podemos vestirlos con los famosos “shutters”, metálicos protectores para las puertas y ventanas de nuestros hogares.
La temporada está al doblar de la esquina y todos pensamos qué pasará en esta temporada, ya que la pasada fue desastrosa. Los precios por las nubes, aclara el periodista, debido principalmente a la alza en los precios del aluminio.
Ahora bien, continuamos con el sistema constructivo de los tiempos del coloniaje, vigas de maderas que descansan sobre las paredes levantadas, forradas sus estructuras con madera y cubiertas con tejas francesas, que atraso de terminación para un región enteramente ciclónica anualmente.
Los cinco huracanes que azotaron el pasado año a la parte central y sur de la península floridana fueron horribles. Muertos, heridos, incalculables pérdidas materiales, enfermedades producto de la falta de agua, electricidad, comunicaciones, etc.
Consultando el caso con algunos arquitectos e ingenieros amigos, me comunicaron que construir un techo de placa de hormigón y un cierre de alquitrabes a las columnas y paredes encarecían el costo constructivo de obra. Es cierto que es más caro, pero sería más seguro para los moradores de esas viviendas y más beneficioso para el propietario.
Pero aun más, para el gobierno estatal otorgaría suficiente garantía y estabilidad ya que en ocasiones como las anteriores, tuvieron que subvencionar a las compañías de seguro para afrontar las millonarias demandas de sus afiliados, ya que tres de esas entidades se declararon en bancarrota y pidieron ayuda federal.
Todos los años, al terminar la primavera, vivimos la tensión de entrar en plena temporada ciclónica y con razón se comiencen los preparativos preventivos, pero si las viviendas que se construyeran en adelante tuviese un techo fundido en hormigón y si muchas de las viviendas existentes pudiesen modificar la estructura de sus techos de vigas y cubiertas de madera por la placa de concreto, que descanso y seguridad tendríamos para hacerle frente a los embates de los vientos de la madre naturaleza, la poderosa.
En Nueva York no hay huracanes ni ciclones y las construcciones son de acero y de hormigón, que contradicción tan bárbara, luce que nos gusta que nuestros techos vuelen como palomitas cuando se asoma el visitante constante, que nunca es invitado, pero el mismo nos asiste con toda la fuerza destructiva que emana de la naturaleza.
Mi preocupación está lanzada, es potestativo de cada uno, estudiarla, analizarla y al final ponerla a funcionar. Y para terminar, no solamente los “shutter” son necesarios en las ventanas y puertas, necesitamos un verdadero “shutter” en los techos, no de aluminio, el mejor de hormigón premezclado.
por: Jose L. Martel
Miami, Florida, USA
Pepelmartel@yahoo.com
