PARA CUBA HA LLEGADO LA HORA
La Sociedad Nacional de Cuba está hoy en una encrucijada. El régimen del Castrato desde el mismo instante del primero de Enero de 1959, comenzó a destruir a la Nación Cubana y se enseñoreó completamente de ella, entronizando un sistema totalitario de corte socialista y colectivista lo que Cuba siempre había sido una nación independiente, libre, soberana, republicana y de participación del pueblo, cívico y ciudadano, jurídicamente ordenado históricamente, y siempre tuvo una forma de pesos y contrapesos para que el país pudiera desarrollarse y progresar y mantener el mayor y mejor bienestar y los derechos de toda la población en general. Con malévola intención el Castrato, deliberadamente, dio los pasos para liquidar la Sociedad Nacional y la República cubana. El primer paso fue para apoderarse de toda la nación al abandonar el gobierno de la Dictadura el 31 de Diciembre de 1958. El exiguo número de rebeldes alzados en armas en el extremo oriental en la Sierra Maestra, "los cuatro gatos según el lenguaje coloquial cubano", arrancaron desde Santiago de Cuba en dirección hacia occidente en una peregrinación en días sucesivos, apoderándose y controlando a todas las poblaciones y lugares, incorporando y manejando elementos hasta llegar a la ciudad capital en La Habana, imponiendo y dominando todo el poder de la nación sin límite alguno. No se restableció la pregonada Constitución de la República de 1940, que en Cuba estaba suprimida. En un segundo paso aparentó entonces designar un Primer Ministro y numerosos y distinguidos hombres de dirigencia nacional nombrándolos, Presidente de la República, Ministros del Gabinete y Presidentes del Banco Nacional, del Tribunal de Cuentas y paralelamente, desde el mismo inicio se comenzó con el fusilamiento con la pena de muerte, sin procedimientos y legislación aplicables, sin orden ni concierto alguno. En un tercer paso a mediados del año de 1959, el propio Castro con un subterfugio para destituir el propio y mismo Presidente de la República que apenas acababa designar, acusándolo de ser enemigo y contrario del comunismo, quien se salvo asilándose en una embajada extranjera y el propio Castro nombró otro Presidente de la República.
Así comenzaron a emigrar de Cuba a todos los que en el mismo año utilizaron antes, y eliminaron después. En general los hombres públicos y dirigentes cubanos, le fallaron a Cuba y por las circunstancias, se ausentaron de Cuba y comenzó la salida de la población en general, y el enfoque se perdió en el vacío como una estrella en la noche. Y así también se produjo el éxodo, y hay toda la historia triste y abandonada que está por escribirse con honestidad para los anales de la patria irredenta y futura, si aun se salva para la posteridad.
El régimen usurpador de Castro, se constituyó como un solo poder central y ha mantenido ese su poder absoluto y total por mucho más de cuarenta y tantos años, sin ninguna constitución fundamental, pues las que ha prefabricado, sin ningún valor, son aparentes y mentirosas y pretende ahora cuando la vida se le aproxima a su final, continúan manteniendo la obligada sumisión de toda la población y el pueblo de Cuba y quiere hacer irreversible el proceso absurdo en que ha mantenido en la inopia absoluta con humillaciones y privando de dignidad y honor a toda la nación.
Ha llegado ya la hora del Pueblo Cubano de alzarse para rescatar sus derechos para la Cuba de todos los cubanos. Todos los que hemos padecido todos los horrores de la sociedad nacional cubana por el despotismo de Castro y su Cuadrilla, para mantenerla en la abyección; frente a los resultados de ese despotismo por más de cuarenta y siete años; y también las acciones extrañas de poderes foráneos con riesgos y peligros para la República de Cuba y la Nación Cubana; tenemos todos los cubanos verdaderos derechos legítimos y verdaderos, para salvar a nuestro pueblo y país que por unos o por otros nos mantienen supeditados y humillados negándole a la patria cubana sus derechos como país, pueblo, nación y Estado.
Las diferentes características corresponden a los diferentes grupos humanos; pero los cubanos estamos en la hora crucial. Los que quieran a Cuba, tienen que erguirse sobre su propia estatura, puesto que hay que salvar nuestra nación, nuestro país y nuestra tierra y nuestra Isla propia. Los que andamos por los mundos extraños o en la Patria abusada y violada por el déspota y sus seguidares; tenemos que juntarnos para todos los sacrificios. La inteligencia y el valor nos llegarán al triunfo y la gloria nacional. Vamos a juntarnos para el esfuerzo decisivo. Querer es poder y a todos nos toca.
Hay que trabajar con perspicacia y tesón. Hay que juntar a los hombres y los seres de la patria irredenta. Tanto en el destierro como en el exilio, conjugados con la patria en la Isla; hay que juntar, incorporar y organizar a cuantos quieran a Cuba y dirigirlos y proyectarlos para la lucha consagradora. Y principalmente para movilizar a todos los hombres y mujeres, tanto en el exterior como dentro de Cuba, por los que allí los que sufren y padecen por la opresión. Ni uno solo más debe salir ni huir para emigrar de Cuba. Todos somos los que debemos terminar con los traidores que han usurpado a nuestra nación y nuestro pueblo. Nada de mediatizaciones. Recuperar la Nación, y la Patria es el objetivo fundamental. Y los que somos cubanos, aun en tierra extranjera nos debemos a nuestro pueblo y al nuestro. Vamos a seguir el ejemplo de nuestros próceres fundadores en la lucha por la Patria Cubana. Reunir, vincular, trabajar y emprender a cuantos estamos en el exterior para juntarnos a los que están dentro de Cuba para salvar a la Nación. Ha llegado la hora para Cuba. Ha transcurrido mucho tiempo y se ha hecho mucho daño a la Patria de todos. Es nuestro deber evitar, superar y vencer para impedir que el déspota siga haciendo dolorosamente perjuicios a Cuba, maniobrando para tratar de mantener el régimen absurdo e irreversible como pretende. Vamos a luchar y reunirnos en el cuerpo de nuestra patria para salvar a la Nación. Las directrices están planteadas para crear la gran fuerza para recuperar nuestra patria, nuestra República, nuestra Sociedad Nacional y nuestro Estado Cubano.
