NECESITAMOS UNA REFORMA IMPOSITIVA
La palabra impuesto, viene del latín impositus, participio pasado irregular del verbo imponer, su significado: tributo, carga.
Este país que en comparación con otras naciones industrializadas era una de las que menos tributos exigía a su pueblo, desde hace apenas unas cuantas décadas este aspecto tan fundamental para el crecimiento proporcional y justo de nuestra sociedad se fue de control.
Y no crean que la Florida es la peor de todas, al menos aquí hasta la fecha nos hemos liberado del Impuesto Estatal que en adición al Income Tax o Impuesto Sobre la Renta esta vígente en muchos otros estados de la Unión.
Existen dos clases de impuesto: el directo y el indirecto, dentro de esta clasificación podríamos subdividirlos en progresivos, regresivos y proporcionales. El Impuesto sobre la renta cae dentro de la nomenclatura de impuesto directo, pero después de los 4,000 o más cambios que le han hecho los legisladores desde su instauración en 1913 es imposible enmarcarlo en una sola de las subdivisiones anteriormente señaladas.
Lo evidente es que al principio los que ganaban más pagaban muy por encima del por ciento exigido a la clase media y los trabajadores, esto con el de cursar del tiempo se fue invirtiendo hasta el punto que en la actualidad el 80 por ciento de los impuestos en general los paga la clase media, profesionales etc. y los trabajadores mientras los muy ricos sólo contribuyen con el 20 por ciento.
Mucho antes de la publicación del libro “For the Record” de Donald T Reagan, que fuera Secretario del Tesoro en la administración del Presidente Donald Reagan, ya se comentaba “Vox Populi” del llamado Welfare Corporativo o de las continuas excepciones tributarias a las poderosas empresas incluidas las multimillonarias transnacionales.
Steve Forbes el multimillonario editor de la revista especializada en asuntos económicos que lleva su nombre, no esta satisfecho con esta situación que tanto le favorece y a muchísimos que como él manejan poderosas corporaciones. Forbes declaró en cierta ocasión, cuando era un candidato a la presidencia del país que estaba preocupado por el futuro de sus hijos, nietos y también por el de esta nación, que de continuar por este camino no tendríamos otra salida que caernos por el precipicio hacia el cúal políticos inescrupulosos e inconscientes han venido llevando a esta gran nación.
De acuerdo con las últimas estadísticas los que trabajan por un salario deben trabajar 4 de los 12 meses del año solo para pagar los impuestos, no solo el Income Tax, sino también el Impuesto a la Propiedad, el de las ventas, etc. y esto no incluye la basura, el agua y alcantarillado, etc. Esta es una de las razones por la cual la esposa ha tenido que salir a trabajar a la calle y su compañero buscarse un “Part Time”.
Por supuesto que todo esto es contribuyente a la disolución de la familia y a la desatención obligada de nuestros hijos que fácilmente en un medio tan difícil como este caen en la droga y otros delitos empujados por los lideres de pandillas o traficantes de estupefacientes.
Reiterando algunos conceptos vertidos por el Sr. Steve Forbes, este manifiesta que con el establecimiento de un impuesto raso sobre la renta de un 15 por ciento, lograríamos eliminar el Impuesto a la Propiedad una perniciosa reliquia del siglo XVIII que ya no existe en ningún país industrializado de la tierra excepto en este el nuestro, el más rico y poderoso del mundo.
También dispondríamos de suficientes fondos para pagar pensiones a los retirados del 100 por ciento de lo que estén ganando los últimos 5 años previos a su jubilación, pagar el cuidado de la salud para todo norteamericano sin la debida protección de algo tan vital, liquidar la deuda pública en los próximos 10 años y enjugar cualquier presente o futuro déficit presupuestal.
¿Que impide esta solución? no lo sabemos, pero la situación es seria y el remedio puede llegar demasiado tarde y para entonces todos pagaríamos las consecuencias que nadie puede predecir.
jose_marmol@msn.com
