LA LUCHA CONTRA EL ALZHEIMER.
Enseñar a los pacientes de Alzheimer a potenciar aquellas capacidades que no se han deteriorado con la evolución de la enfermedad puede mejorar la calidad de vida del paciente y su familia. El tratamiento far- macológico no siempre es eficaz, por ello se insiste en la intervención psicológica.
Entre estas capacidades se encuentra la lectura, la facilidad de repetición, la comprensión o la actuación gestual, aptitudes básicas que “si se les enseña a los pacientes a utilizar desde la aparición de los primeros síntomas, se podrán utilizar hasta el final” comenta la doctora Sara Fernández Guinea presidenta de la Asociación Madrileña de Neuropsicología y profesora del departamento de Psicología Básica de la Universidad Complutense de Madrid.
Sobre como diferenciar los síntomas de la enfermedad de un lógico envejecimiento cognitivo propio de la edad, Fernández Guinea ha explicado que los problemas de memoria que se presentan en ambos casos responden a “perfiles distintos”, puesto que en el Alzheimer, además de pequeños olvidos cotidianos, suelen darse otras limitaciones cognitivas, además de posibles alteraciones del estado de ánimo. "Los primeros síntomas suelen afectar a la orientación espacial y temporal, como no saber en que día se vive o perderse en lugares babituales; a la memoria, como olvidarse de cosas recientes, no recordar palabras y utilizar circunloquios para expresarse, o a la capacidad de resolver situaciones problemáticas, apreciándose cierta rigidez en la actitud ante ellas".
La doctora Fernández Guinea ha advertido de la importancia de la detección precoz del Alzheimer, puesto que permite aplicar una serie de programas de intervención tanto farmacológicos como neuropsicológicos que "retrasarán y aminorarán los síntomas, mejorando la calidad de vida del enfermo y su familia.
