LA LAGARTIJA Y LA GUATAQUERIA
Días pasados estuve en un programa radial hasta las cinco de la mañana. Desde el “Andrews” que me “borró” de la entonces Radio Suave-hoy Caracol, no tenía micrófono. Llegué a mi “efficiency” del “northeast” a las 6 AM, y en la puerta me encontré con una lagartija “extraviada”. Abrí la puerta y la “invité” a entrar.
Por la mañana, cuando me fuí a afeitar, allí frente a mi, estaba parada sobre la barra de la tohalla, mirándome, como diciendo…¡Gracias! Afuera el frío y los gatos...adentro calor y alguna “cucarachita” de esas que nunca sabemos de dónde salen. Pero bueno, quiero decirles que reflexionando una aberración muy corriente en Miami, considero que no todo es “guataquería”, tiene una escala...que va desde la “lisonja”, la “adulación”, la “guataquería”-cubanismo sin traducción-, “arrastrarse”, y, una más… “colgarse”. Una y otra difieren en que el “arrastrado”, tiene “desgaste”, mientras que el que se “cuelga” es una especie de “PARASITO MANIPULADOR”. Bueno, con esta clase de filología y semántica que mi pequeña amiguita del reino animal me “dictó”, les dejo hasta pronto...si a “Mahoma” el arcangel Gabriel le “dictó” “arrancarle” la cabeza a los “infieles”, bien puede una lagartija razonar sobre la conducta humana. ¡Salam!
