LA INOLVIDABLE
No puedo aunqe qisiera a tu figura
apartarla un momento de mi mente.
Estás como las horas en presente
aunqe el reloj detenga su andadura.
Como el verdor por toda la Natura,
o del mar el oleaje persistente,
así tu imagen me invade diariamente
y va cavando sin ver mi sepultura.
Ya nada te detiene. Y no me opongo
pues fui fruto colgado en débil rama,
ofreciéndote vida y mansedumbre.
Hoy ya qe de mi aliento no dispongo
solo anhelo la tierra como cama,
y unas yaguas resecas por techumbre.
Manuel I. Aparicio Paneqe
El Autor considera que no es
necesario el uso de la u
entre la q y la e.
