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Periódico Libertad

Today is: 19 May, 2012

LA DIETA POBRE EN GRASAS NO BENEFICIA A LAS POSTMENOPAUSICAS.

Modificar el patrón de alimentación tras la menopausia y pasar a comer menos grasas y más frutas, verduras y cereales no rectifica el riesgo de desarrollar cáncer de mama o colorrectal, ni tampoco de sufrir enfermedad cardiovascular, según  publicó el pasado día 8 de Febrero la revista JAMA.

  En un estudio a largo plazo (8 años) de 48,835 mujeres postmenopáusicas sanas permite extraer ahora muchas conclusiones según el mismo realizado por el equipo de Ross Prentice, del Centro de Investigaciones en Cáncer Fred Hutchinson, en Seatle, que examinó el efecto de la dieta pobre en grasas en la incidencia  del cáncer de mama.
  Tras estos ocho años, 655 mujeres (3.35%) del grupo que modificó sus hábitos y 1,072 (3.66%) de los controles desarrollaron un cáncer de mama invasivo.  “En postmenopáusicas, un patrón dietético bajo en grasas no supuso una reducción significativa en el riesgo de cáncer de mama en los ocho años siguientes.  Sin embargo, la tendencia observada apunta a un menor riesgo asociado a este patrón, lo que indica la necesidad de un seguimiento más largo” indicaron los investigadores.
  Algo similar ocurrió con el cáncer colorrectal.  El grupo encabezado por Shirley Beresford, de la Universidad de Washington en Seatle, encontró 201 casos de cáncer colorrectal invasivo (0.13%) en el grupo que modificó sus hábitos y 279 (0.12%) en el control.  Tampoco se apreció un menor riesgo para ningún otro tipo de cáncer colorrectal.  “Al menos en este periodo de tiempo la modificación de la dieta no tiene un efecto directo en la reducción del cáncer de colon”.
  Por otra parte el tercer estudio, que coordinó Barbara Howard, del Instituto de Investigación Medstar, de la Universidad Howard, en Washington, encontró que los niveles de colesterol LDL (malo), triglicéridos, glucosa e insulina no diferían entre los dos grupos.  “La dieta no tenía efecto alguno en la incidencia de enfermedad de las arterias coronarias, ictus, enfermedad cardiovascular o infarto del miocardio”.
  De todas formas no recomendamos descuidar la ingestión de grasas no saturadas, la actividad física y la ingestión de sal no sólo a las postmenopáusicas sino a todos incluyendo los niños de los cuales se sabe que ya desde pequeños pueden presentar alteraciones en las arterias.



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    El estudio se realizó entre 1,400 hombres entre las edades de 40 a 64 años. Cerca de la mitad habían sido diagnosticados recientemente de cáncer de próstata, la otra mitad eran hombres saludables. El consumo de alcohol aparentemente no tiene relación alguna con el riesgo de padecer de cáncer de próstata, sin embargo el aumento en el consumo de vino rojo disminuye el riesgo de padecer de cáncer próstatico. Se notó una reducción de este riesgo entre los hombres que tomaron al menos 4 onzas de vino por semana.

  • Las mujeres tienen más riesgo que los hombres de sufrir un infarto cerebral después de haber sido sometidas a algún tipo de cirugía cardiaca, según confirma un estudio que publica la revista Circulation.
       “Parece haber algo en el hecho de ser mujer que predispone a un paciente a un mayor riesgo de infarto cerebral después de la cirugía de corazón” señaló el doctor Charles Hogue quien dirigió el estudio.
       La investigación ha sido elaborada por científicos de la Universidad de Washington, en San Luis, Misuri y de la Universidad Duke, en Carolina del Norte, a partir de bases de datos médicos de más de 400,000 pacientes.

  •  Muchos me preguntan por qué dedico tanto espacio a los problemas cardiovasculares pero pocos conocen que los problemas cardíacos y los accidentes vasculares cerebrales ocupan en este país el primer y tercer lugar respectivamente como causa de muerte con más de dos millones y medio de defunciones anuales constituyendo un gran problema social y de salud por el grado de incapacitados que produce, además son asuntos que tienen una manera muy eficaz de evitarse.
    No obstante si alguno de los lectores desea que se trate algún tema en específico nos puede escribir al 2135 West 60th St. Hialeah, Fl. 33016. y con gusto trataremos de complacerlo.
    Por otra parte hoy hablaremos sobre un tema producto de un estudio muy incompleto aún, pero alentador para todo aquel que le gusta el café y lo toma con frecuencia.

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