HAY MAS DE UN INFINIT0
Fuimos semillas en un surco abierto
esperando la lluvia o el rocio,
o qizá pasajeros de un navío
qe por mar proceloso no halló un puerto.
El Sol coce la arena del desierto,
y al amor la pasión lo hace bravío,
así tu corazón latió en el mío
pero hoy no existe porqe ya estoy muerto.
Aun en el sepulcro mi alma espera
revivir ese amor qe en un instante
convirtió en realidad una qimera.
Nos juramos amor vivo y constante
y como el tiempo sólo nos altera
mi propia tumba evitará qe muera.
Manuel I. Aparicio Paneqe
El Autor considera que no es
necesario el uso de la u
entre la q y la e.
