EL TORMENTO DE LA GASOLINA
El alto precio de la gasolina se ha convertido para muchos más que una preocupación en una obsesión, un verdadero problema que nos afecta a todos, los que hemos buscado un camino más corto para ir a nuestros trabajos nos encontramos que están arreglando las calles en esas áreas y la demora es igual o peor. Los menos afortunados que han tenido que utilizar el transporte público, esto se ha convertido en “MISION IMPOSIBLE” puesto que lejos de aumentar los ómnibus el Departamento de Transporte del Condado lo que ha hecho es disminuir rutas y ómnibus.
Resulta incomprensible que un país como nuestro Estados Unidos, que no sólo es la primera potencia militar del mundo sino la más opulenta, se haya cruzado de brazos ante la crisis energética que era evidente hasta para los gobernantes menos previsores.
La OPEC, organismo que controla la producción petrolera mundial, se ha negado reiteradamente a incrementar la producción petrolera pese a las presiones de los Estados Unidos y las de la Unión Europea, pues como es lógico al aumentar la oferta, la demanda disminuye y con ello los precios bajan.
Muchos países ya no dependen tanto del petróleo porque sabiamente han venido desarrollando distintos tipos de energía tales como la aeróbica, solar, atómica, hidráulica, paralelamente a la creación de combustibles derivados de la caña de azúcar y otros vegetales.
No se explica por qué razón no se explotan las enormes reservas petroleras existentes en el Polo Norte y el Golfo de México. En esta última zona ya está siendo explorada por el Gobierno Chino en una alianza con el régimen Castro-comunista Cubano.
Preguntemos a nuestros políticos el por qué nuestro pueblo debe seguir sufriendo estos desmesurados aumentos en el precio de la gasolina y de acuerdo no sólo con su respuesta, sino con su inmediata acción ejerzamos el sufragio para mantenerlos o substituirlos por otros que de veras nos representen con honestidad y coraje.
Jose_marmol@msn.com
