El Tiempo llega de guardar la espada.
Se acorta el aire q’el anida
y el porvenir apura la caida
en los pliegues sin fondo de La Nada.
La vida es eso. A muchos desagrada,
pero es la ley suprema establecida.
Si así no fuera, vieja y derruída
estuviera del Mundo nuestra entrada.
A nosotros, con pena, nos es dado
vislumbrar el final de nuestra ruta
en ocasiones sin estar completa.
Pero ¿Quién no se ha visto fracasado
tras pensar qe de un triunfo ya disfruta
en celda sin llavín de este planeta?
Manuel I. Aparicio Paneqe
El Autor considera que no es
necesario el uso de la u
entre la q y la e.