EL SEGURO SOCIAL EN BANCARROTA
En los últimos 30 años de este duro exilio he dedicado mucho tiempo a tratar de alertar a este país que nos acogió sobre los problemas que pueden provocarle un desastre social por la ceguera de una clase social que ha pasado de la ambición a la codicia sin límites, sin evaluar las consecuencias como ya ha ocurrido en otras grandes y poderosas naciones del mundo.
Uno de los temas en el cual más he insistido es el “Social Security”, o sea, el Retiro de 50 millones de personas que hoy sufren miserias y privaciones después de haber contribuido con su trabajo 35 años y más al progreso del país.
Los trabajadores contribuyen para su retiro con el 12.4 por ciento de sueldos y también lo hace su patrono con la misma cantidad, esto se viene haciendo desde el año 1934 cuando el Presidente Franklin Delado Roosevelt promulgó el Social Security. Desde entonces se han recaudado 205 TRILLONES DE DOLARES, de los cuales se gastó este total del superávits entre los ingresos y los egresos o pago de los cheques a los retirados, ¿A dónde fue a parar esos millones de dólares de los superávits anuales del Seguro Social?
En mi país esto se llamaba malversación de fondos públicos y de comprobarse el castigo era de muchos años de prisión.
Se anunció que para poder pagar las miserables pensiones de los retirados y discapacitados, cuyo déficit será de $ 10,000 millones de dólares para el próximo año 2010 y de $ 9,000 millones para el año 2011. El promedio de las pensiones a los retirados es de $1,100 mensuales y de los discapacitados $920 mensuales, uno de los pagos a retirados más bajos entre las naciones industrializadas del mundo.
Los retirados cobrarán sus miserables pensiones según se anunció pero no se aclaró de qué cuentas se robarían estos fondos.
Anuncié en mis artículos y comparecencias en la radio y la televisión desde hace más de 20 años que el Seguro Social colapsaba para el año 2015 si no se tomaban las medidas apropiadas, sólo me equivoqué en 5 años, como dije en uno de mis recientes artículos NADIE ESCUCHABA.
