EL DERECHO A LA VERDAD SI TIENE JUSTIFICACIÓN Y APOYO.
No tiene dudas ni contradicción alguna cuando alguien con intereses poderosos creados trata de justificar un hecho y al mismo tiempo condenar al inocente. ¿Cómo puede ocurrir tal situación en un país republicano, democrático y de leyes.
He quedado admirado en leer un trabajo publicado de Hugo J. Byrne, de Pasadena, California titulado: “El derecho de Posada Carriles” [Perspectiva-El Nuevo Herald- 04.27.07]. Es una respuesta demoledora al escrito publicado por el señor Sergio Muñoz Bata, con el título, “Un terrorista es un terrorista, es un terrorista”, dedicado a Luis Posada Carriles.
La ceguera total contamina algunas mentes y corazones embaucados y a otros abiertamente sustentando la propaganda que Fidel Castro desde Cuba comenzó y transfirió a sus sucesores y ahora el golpista de Hugo Chávez continúa y puntualiza desde su trono dictatorial de la Venezuela Bolivariana.
Es bochornoso y grotesco, -como apunta el señor Hugo J. Byrne en su artículo, como la justicia norteamericana gasta y desperdicia los recursos de contribuyentes que somos los que pagamos impuestos en procesar a una sola persona en particular, Posada Carriles, por las mismas causas que se atribuyen a más de 12 millones de ilegales e indocumentados. Una persona que nunca ha sido hallado culpable de ningún crimen terrorista. Que fue absuelto en juicio sumarísimo por la justicia venezolana y ese fallo fue apelado por sus enemigos que se quedaron con las ganas cuando Posada huyó del país. Que un tirano, asesino, terrorista y asesino, Fidel Castro, en su estancia en Panamá lo acusó de querer fomentar un atentado en su contra, que nunca se efectuó. Posada es apresado y puesto tras las rejas. Antes del término de su mandato presidencial, Mireya Moscoso, valientemente le otorgó la amnistía.
En el caso de Panamá todos vimos la decisión de la ex presidenta muy humana y justa, pero siempre se dice algo. Algunas fuentes mantienen que el entrante presidente, Sr. Torrijos, le pidió a la mandataria que no le dejara “esa papa caliente” bajo su responsabilidad. Todo cabe pensar que este señor no quería verse presionado ni comprometido, ni por Fidel ni por Chávez, sobre el caso de este patriota cubano.
Sobre el caso de Luis Posada Carriles en mi artículo titulado “Triste y espinoso el caso de Luis Posada Carriles” publicado en el periódico “Libertad” [02.20.07] señalé que mis averiguaciones y testimonios de una gran parte del exilio histórico comprobé que un luchador incansable y valiente contra la dictadura de Castro. Que fue un abanderado por la lucha patriótica y combativa cuando la política definida de Estados Unidos era preparar, mantener y financiar la lucha armada directa e indirectamente contra Cuba. O sea lo que antes era un patriota, se cataloga ahora como un terrorista.
No hay más terrorista en el mundo en historia pasada, contemporánea y actual que Fidel Castro Ruz. Las referencias tuve la oportunidad de reseñarla en un trabajo titulado, “Fidel Castro, un terrorista universal”, publicado también en “Libertad” [04.20.07] donde pude denunciar desde 1959 su vertiginoso transitar por el mundo de la subversión armada en Afríca, Asía y América Latina. Atentados, sabotajes, golpes de estado, subversión y muerte. Además de ser Cuba campo de entrenamiento y adiestramiento de guerrilleros y mercenarios. Qué gran parte del subsidio millonario de la ex Unión Soviética garantizaba los avituallamientos y recursos a todo tipo de los movimientos clandestinos y armados dentro de Latinoamérica y el Caribe. Y a este “mago del crimen y del terrorismo” le llaman en gran parte del universo, “presidente” y también “mandatario”. Señores que hipocresía y que injusticia social, política y de humanidad.
A Castro se le acusa de ser autor intelectual del asesinato del presidente John F. Kennedy en Dallas, Texas. A Castro se le acusa de albergar y proteger a terroristas “etarras” en Cuba y - nada pasa. A Castro se le acusa de haber tenido “lazos íntimos” con el narcotráfico con Pablo Escobar y su Cartel y – la vida sigue igual. Se acusa que en Cuba existe el “Cartel de la Habana”, que opera impunemente de Caracas-Santo Domingo-La Habana-Bahamas-Miami y ¿qué sucede?
La vida de un anciano, enfermo y de 78 años edad. Mantenido encadenado, en celdas de castigo y con torturas sicológicas de 24 horas de luz encendida, según declararon sus abogados no interesa al mundo civilizado. Todavía suelto bajo fianza y conducido a su casa de Miami con un grillete en el tobillo y una estricta vigilancia de las autoridades está aguardando un juicio de inmigración pendiente para saber ¿si mintió o no mintió en decir por donde entró?
Esto se ha puesto más difícil que una solución universal que es ¿por dónde le entra el agua al coco? O algo más difícil todavía, “quién nació primero – el huevo o la gallina”. Miami, Florida, USA.
joselmartel@hotmail.com
